La democracia parece ser el sistema mejor concebido para cumplir el objetivo esencial de vivir bien, porque permite la participación efectiva del pueblo en la elección de quienes habrán de ejercer la autoridad y proveer la satisfacción de sus expectativas, pero Cristina Kirchner se ha convertido en la presidenta de la democracia que más rápido ha perdido el favor de la sociedad. Una encuesta en poder del Gobierno señala que sólo un 12 por ciento de los porteños avala su gestión. Es muy notoria (y preocupante) la cantidad de denuncias realizadas frente a la Cámara Nacional Electoral, ONGs y los medios porque Según datos recolectados por el diario Clarin, en la mayoría de los casos se trató de ausencia de boletas de los partidos opositores. Esta situación se vio con mucha frecuencia en varios partidos del conurbano como San Justo, La Matanza, Lomas de Zamora, Lavallol, Ezeiza, Lanús, Pilar, etc. Frente al aviso dado a las autoridades de mesa de que faltan boletas, los mismos argumentaron que no habían, y como ya se había sellado el DNI, los incitaron a votar en blanco. Asimismo, distintos partidos denunciaron un robo “sistemático de boletas por parte de fiscales y punteros oficialistas”.
Según la ONG Poder Ciudadano, “las boletas ausentes en el cuarto oscuro fueron las de la candidata de la Coalición Cívica Elisa Carrió (38%), el candidato del FREJULI Rodriguez Saá (21%), el candidato a gobernador Francisco de Narváez (14%), el candidato a Presidente y Senador Pino Solanas por el Proyecto Sur (11%), el candidato por UNA, Roberto Lavagna (3,5%) y Jorge Sobisch por el MPU (2,5%). El 20% de los llamados denunciaron faltante de dos o más boletas.”
Poder Ciudadano respondió: “evidentemente hubo un problema de logística y de falta de previsión sobre la cantidad de electores que se iban a presentar, así como de falta de capacitación de las autoridades de mesas que no sabían cómo actuar ante la falta generalizada de boletas” y que “ante la falta de boletas, el votante debe exigirle al Presidente de Mesa que las reponga o acercarse a otro cuarto oscuro a votar -acompañado por el Presidente de Mesa, quien porta la urna-, o bien levantar un Acta y llevarse una copia de la misma.”
Lo preocupante es que la ausencia de una cultura democrática, oligarquías, falsas representaciones y dependencia de los poderes conducen al autoritarismo, la ausencia de limitaciones en el poder. No me refiero a despotismos o totalitarismos, extraños y opuestos a la democracia, sino a los excesos de autoridad dentro de una democracia formal. El ÚNICO CAMINO PARA IMPEDIR EL AUTORITARISMO ES ELIMINANDO TODOS Y CADA UNO DE AQUELLOS PROBLEMAS. Deberiamos Aclararle a la presidenta que el deber moral del estado es permitir que el hombre no solo viva sino que viva bien.
Fraude, Irregularidades la Justicia se debe pronunciar frente a estos actos. Mientras tanto, en el búnker de Cristina Fernandez de Kirchner, todo es fiesta.

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