Crónica de un amor tóxico

Después de cerrar mi segunda relación amorosa llego a muchas conclusiones como uno hace siempre que termina algo, y es que mas allá de que se es consciente de los errores de ambas partes, pareciera que no son suficientes para acabar con tanto amor, o al menos terminar con todo lo que se dijo en un momento. Por eso creo que uno se queda reflexionando durante varios días o a veces semanas o porque no…meses que fue de todo esto. Lo mas difícil en mi caso es la idea de que si nos dejábamos con mi pareja, automáticamente nos dábamos por vencidas y plantábamos bandera. Y me venia la idea paralela a esta que me decía…tanto amor…tantos mimos…tantos planes que condicionaron la vida de las dos y termina acá?? Así?? Sin mas?? Por desgracia o por fortuna suelo no darme por vencida muy fácilmente…y menos cuando siento que me jugué por esa persona a la que repetidas veces insistí en probar porque no? una vez mas. Creo que mi instinto de supervivencia amorosa nace del amor que veo en mis padres quienes me hacen saber que el amor correspondido no es tan complicado o irreal.
Pero de esto quiero resaltar que según mi parecer muchos creemos que las relaciones deben terminar solo cuando ya no hay amor…cuando ya no hay ese turn me on en ninguna de las camas de ningun lado y que solo a veces después de arduas peleas se entrecruzan los cuerpos sedientos y extrañados hasta que todo termina en un…sabes que asi no podemos seguir…pero se sigue…un poco mas, por ahí algunos piensan que es por masoquismo, yo vuelvo a insistir…creo en el amor y no peleo ante nada si no lo siento, pero cuando sé que existe…le doy para adelante. Pero uno sin duda, después de un corte piensa…ya no me ama…quiere estar con otra persona…o simplemente…que onda?? Ese momento, este momento mío es donde pienso si chaparme a la primera persona que vea o no salir mas a ningun lado y guardarme entre los apuntes de los finales, puede que tal vez imagine que hubiese sido si…o…el destino nos quiere separadas…o no eramos tan felices…entre todos esos pensamientos, lo bueno que rescato ahora entre tanta impotencia es: que amor no faltaba. Lo basico y necesario, el amor…estaba ahí o sigue estando pero potencialmente, es un amor encarnado…y hay que sacarlo y las ideas para hacerlo son miles, pero útiles…realmente pocas…la mas factible es el tiempo…o la distancia, fisica mezclada con sentimientos…bueno es que las relaciones son mezcla de todo, absolutamente de todo. Y es acá donde quería llegar, al tema de la relación, porque ahí es donde el amor empieza a gestarse…puede que nazca, crezca…crezca mucho tal vez para siempre o puede que se encarne por la contaminación que provoca el resultado de ambas partes y se llegue al corte. El amor esta ahí pero no sirve…duele, molesta y hay que sacarlo.Pienso…que sería mejor, que no exista mas amor de su parte o de mi parte o de las dos partes…o como pasó…un amor incrustado en un cúmulo de engaños, dudas, celos que derivan en discusiones y peleas cada vez mas continuas provocando una relación totalmente toxica y de la cual el amor se nutre. Uff hasta yo estoy mareada…no se cuando fue que pensé que es facil estar de novia…porque la experiencia que tuve me demostró enteramente lo contrario. Si hay amor…y por mis ensayos de prueba y error lo digo…lo mas lindo, como dice la película princesas, es que te vengan a buscar. Decime te amo hasta quedarte sin aliento si querés pero solo cuando me vengas a buscar lo voy a sentir, cuando me elijas entre todas tus opciones, tus tiempos y tus cosas…ahí se siente. Estar por estar o no estar por no estar, uno es obligación y el otro es desinterés, no sirven. Cada vez que te acuerdes de mi, buscame, solo ahí voy a creer en tanto amor proliferado entre sábanas y canciones. Eso precisamente, el hecho de ser buscada y elegida es el origen de las relaciones en su mayoría, el problema concluyo al final es que tarde o temprano se cae en la obligación o el desinterés donde el amor queda atrapado.

Parte del guión de la película “Princesas”:

–Para mi el amor, es que alguien te espere a la salida del trabajo. Que te vengan a buscar.No tiene que ver ni con las flores, ni con el matrimonio, ni con todo lo que dice la gente. Es sentir que esa persona te va a esperar y te va acompañar a tu casa. Y tú le ves desde la ventana -una oficina, por ejemplo- y él está allá abajo, tranquilo, aguardando. Y tus amigas también le ven y tú te sientes contenta. Y también orgullosa. Eso es para mi el amor. ¿A ti te ha esperado alguien especial alguna vez a la salida del trabajo?

–Sí.

–¡Qué suerte has tenido!”

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